Además, es recomendable realizar una limpieza más profunda de forma periódica, según el tipo de bebida y la frecuencia de uso.
Limpieza diaria: después de cada uso
Si utilizas el termo todos los días, la limpieza básica debe hacerse siempre al terminar de usarlo, especialmente si contiene:
Café
Té
Leche o bebidas con azúcar
Bebidas calientes
Una limpieza diaria evita la acumulación de residuos, olores y manchas en el interior.
Cómo hacerlo: Agua tibia + detergente neutro + esponja suave. Secar bien antes de guardarlo.
Limpieza semanal: mantenimiento preventivo
Aunque el termo solo se use para agua, es recomendable hacer una limpieza más profunda una vez por semana.
Esto ayuda a:
Eliminar minerales del agua
Prevenir olores persistentes
Mantener el interior en buen estado
Se puede usar bicarbonato disuelto en agua tibia y dejar actuar unos minutos antes de enjuagar.
Limpieza profunda ocasional
Para un uso intensivo o bebidas como café o té a diario, se recomienda una limpieza profunda cada 2 a 4 semanas.
Este tipo de limpieza permite:
Eliminar residuos difíciles
Evitar la aparición de manchas u óxido superficial
Mantener el sabor original de las bebidas
Siempre se deben evitar productos abrasivos o químicos agresivos.
¿Qué pasa si no se limpia con la frecuencia adecuada?
No limpiar el termo con regularidad puede provocar:
Mal olor
Sabor alterado en las bebidas
Manchas internas
Mayor desgaste del material con el tiempo
La limpieza adecuada no solo es una cuestión de higiene, sino también de durabilidad del producto.
Limpiar el termo después de cada uso y realizar una limpieza profunda de forma periódica es la mejor manera de mantenerlo higiénico, sin olores y en buen estado durante más tiempo.